31.3.09

Mi pequeñín...

Mi pequeñín...
olvidado en el rincón de los pensamientos olvidados...
absorvido por esos dos grandes colosos...

Migajas en su plato,
palabras precocinadas,
alimentándose de las sobras de la inspiración.

No me lo tengas en cuenta,
pues jamás te abandonaré.

Mi pequeñín...

27.2.09

Por la rendija del constipado

Aquí me encuentro...
oteando por la rendija de un constipado...
sus entrañas,
introspectando su mente,
su voluntad,
el control que ejerce sobre mi...

Mi cuerpo:
Un lastre de hormigón.
Un peluche dejado caer.

Mis piernas:
Me arrastran, me retienen.
No me dejan flotar, ni correr.

Mi mente:
Lenta como un coche que no avanza sobre el hielo.
Luchando por intentar hablar, flotar, saltar, resurgir...
No puedo más...
Dejadez...

La culpa: el frío y los excesos...

24.2.09

"El odio como motivación"

Que nick más adecuado...
Nunca odiamos simplemente,
El odio te incita,
te induce,
te arrastra hasta conseguir
que hagas lo que él mismo pretende.
Acaba dominandote a ti y a tus pensamientos,
Se convierte en el inspirador de tus actos,
en el protagonista de tus sentimientos,
en la única motivación que encuentran tus finalidades.
Te hace sentir grande, poderoso...
pero realmente solo eres una escoria fruto de sus cenizas.
Solo eres las migajas de su ardiente furor.
Acabas convirtiéndote en el odio mismo,
y eso...

Te impide ser feliz sin que seas consciente de ello.

12.2.09

Nuestro tiempo pasó

Ya ha pasado nuestro tiempo,
el del amor a primera vista,
el de los amores platónicos
y las lágrimas resbalando por las mejillas,

el momento de los versos románticos,
el de las palabras bonitas,
la época de los truanes y las doncellas,
los mitos y los corceles,
ya no hay sueños inalcanzables,
ni anhelos que hagan volar la conciencia.

No entienden nuestro lenguaje,
ya nadie palpita en verso,
y a veces la prosa es demasiado extensa
para recorrer tan solo dos pueblos.

Todo aquello pasó, nadie lanza atrás la vista.

9.2.09

Digno de mención

Este no va a ser un escrito poético, ni una reflexión, ni nada por el estilo, os voy a contar lo que me pasó el otro día.

Me fui por la mañana con mi novio a correr por el río, me llevé unas gafas de sol que me olvidé en el cesped.
No me di cuenta hasta que iba a comer, total que me tocó volver a buscarlas.
No había rastro de ellas, pregunté en todos los sitios que pude, y no habia rastro.
Total, que cuando ya me iba, con toda esperanza perdida, me junté subiendo las escaleras con un chico negro (hay muchos sentados en grupos en el río) que mira por donde, llevaba MIS gafas en la cabeza.
Yo ni corta ni perezosa le suelto: "OYE, Esas gafas son mías. Si si esas gafas, las que llevas..."
Se paró, le comenté todo, que había venido a buscarlas, y me preguntó "¿a qué hora?" las había perdido, se la dije; me preguntó "¿dónde?" las había perdido, se lo dije; y sin poner ningún pero, se las quitó de la cabeza y me las dió, después de regalarme una sonrisa... y decirme que un "compañero" se las había "dado".


Jamás habría esperado una reacción como esa...
No por ser negro... sino de ningún ser humano, y mucho menos de un español... me habría discutido hasta la saciedad que no eran mías...

Digno de mención, sin duda alguna.

No te conozco, pero de todas formas...

MUCHAS GRACIAS!

26.1.09

¿Evolución o involución?

Que el ser humano evoluciona...
eso es algo que aún esta por ver.
Cómo podemos decir de un ser vivo...
Que siente debilidad por todo lo que le perjudica
que es un ser vivo con inteligencia.

Bendita evolución
sea esa que te hace perder en tu horizonte
ese instinto de supervivencia de todo ser vivo que se precie.

Cualquier animalito tiene más sentido común que cualquiera de nosotros.

Me enorgullecería más ser un árbol escéptico.

Ser escéptico... no es suficiente

No te puedes fiar ni de tu sombra,
ni siquiera de tu mano izquierda,
ni del paso que das al caminar.
Mira que lo saben...
desde que naciste,
lo saben y lo has recalcado,
y siguen igual,
dando por todos los lados,

No puedo continuar,
no quiero utilizar palabras groseras,
porque pondría todas las que a un ser humano se le pueden pasar por la cabeza.

Simplemente, quiero decir que el escepticismo es una medida demasiado libiana para poder vivir tranquilo.
La única solución es no fiarse ni del apuntador,
DE NADIE
por muy cercano o lejano que sea a ti.
El escepticismo es el hermano pequeño de la duda metódica.

Mira que lo saben...
lo saben...
y encima te tratan de...

Nadie, se merece que le tomen el pelo,
y menos que no le respeten cuando piden
que le traten de una determinada forma.

DECEPCIÓN, una más...

¿Que no sea escéptica...? JA JA JA

Sin comentarios

10.1.09

...tengo miedo...

Tengo miedo.
Se que no saldrá bien,
que volveré a meter la pata,
sea para bien o para mal.

No me atrevo a ser yo,
es más,
no puedo serlo,
mi subconsciente no me deja.

Retumban las palabras en lo más hondo de mi ser.
Las siento... y me hacen daño.

No puedo moverme a mis anchas.
Ni siquiera relajarme.
... tengo miedo ...

5.1.09

Ni siquiera la excepción

Oh! mi querido escepticismo, cuanto tiempo sin ponerte a prueba.
Que ingenuidad la mía, dejar a un lado, hacer una excepción...
Ni 19 ni 13 años... no hay ojos que merezcan ser excluidos de ti.

Que error el mío...
...y que delicia mientras mis pupilas miraban como niñas.
El rosa innundando mis días, y mi corazón latiendo desbocado...

Quién me obligo a conocerte...
Quién te presentó, y sumió mis días en el realismo...
Se perdieron ilusión, esperanza y perfección en mis ayeres.
Cada una de las palabras, una a una, caricias y dagas...

Y ahora... la frialdad de un amargado escépticismo,
que todo lo mira con los ojos de la duda...
Apagada, sin ilusión, sin la libertad de poder volar con grilletes en mis alas.

Ya no levanto vuelo ni un palmo del suelo.
Ni tan siquiera en esa colina en la que billones de veces me he recreado, he soñado y me he sentido el ser más maravilloso de este mundo.

Qué triste no poder soñar, latir, fantasear, ruborizar...

No me quedas ni siquiera tu, excepción.

29.12.08

Pupilas escondidas en el alma

El negro cubria mi cielo,
las pupilas escondidas en el alma,
mi corazón soñando con hadas y principes.
Los adoquines dibujaban mis pies,
paso a paso,
en una larga penitencia del alma.
Con la sonrisa desdibujada,
la verdad encima de la mesa,
y un aura rozando la inmensidad del paraiso.