Como un genio maligno que todo lo tinta de colores distintos,
de sentimientos enmascarados,
de realidades inversas.
Tus manos son de plástico,
tus ojos de cristal.
Para unos realidad,
para otros un mero escenario
que nos hace vivir en el más miserable engaño.
La inocencia colgando de los hilos de tu voluntad,
moviéndose al antojo de tus latidos,
mirando solo hacia donde tú nos quieres obligar…
Hasta que todo se derrumba,
hasta que la gran duda impregna
todo el aire con el que respiras
y se convierte en tu sustento...
Hasta ese momento en que descubres
que sólo en ti puedes confiar,
en tu instinto y tu razón...
Hasta el momento
en que ese mismo aire que inhalas
parece arañarte las paredes de los pulmones
con las garras de la duda…
Todo,
ese acto,
ese momento,
se vuelven susceptibles de tirar al cajón del rechazo.
Las miradas que dicen llamarse sinceras,
las palabras que quieren engañar tu corazón,
los regalos envenenados de odio,
las mascaras sonrientes de quita y pon...
Todo será susceptible de arrojar al cajón del olvido,
todo será susceptible de apartar de tu vida
hasta q por sus medios vuelva a flotar
y resista el yugo de la duda…
Todo, sin excepción...
13.10.14
29.9.14
Como si nada
Llegaste de la nada,
del mundo de los muertos,
como un espectro sin vida
al que las miradas fueron
devolviendo su corporeidad.
El reloj marcó su voluntad durante 10 minutos,
los únicos en los que nuestra memoria
parecía recordar los años de distancia
que nos han separado.
Como si nada,
risas, complicidades,
y confidencias varias empezaron a fluir entre tu y yo
como siempre había pasado
como debía haber pasado…
Todo tuvo un por qué,
a pesar de que parezca inutil,
a pesar de los millones de preguntas,
las lágrimas derramadas,
las plegarias para que todo fuese un sueño
tuvieron su explicación,
tuvieron su resolución.
Tal cual te dije: ya puedo morir tranquila…
Las dos metas más inalcanzables
que quería alcanzar en esta vida,
las he sobrepasado…
Ya puedo morir tranquila...
del mundo de los muertos,
como un espectro sin vida
al que las miradas fueron
devolviendo su corporeidad.
El reloj marcó su voluntad durante 10 minutos,
los únicos en los que nuestra memoria
parecía recordar los años de distancia
que nos han separado.
Como si nada,
risas, complicidades,
y confidencias varias empezaron a fluir entre tu y yo
como siempre había pasado
como debía haber pasado…
Todo tuvo un por qué,
a pesar de que parezca inutil,
a pesar de los millones de preguntas,
las lágrimas derramadas,
las plegarias para que todo fuese un sueño
tuvieron su explicación,
tuvieron su resolución.
Tal cual te dije: ya puedo morir tranquila…
Las dos metas más inalcanzables
que quería alcanzar en esta vida,
las he sobrepasado…
Ya puedo morir tranquila...
Como una olla a presión
Como una olla a presión,
en la que los pensamientos no paran de hervir,
de aquí para allá,
de un lado de mi conciencia hasta el opuesto.
Un baile de átomos que no cesan de girar
a velocidades estratosféricas,
con un orden definido
que a simple vista no puedes descifrar.
Y cada vez giran más rápido,
cada vez ocupan más parte de tu actividad mental.
Estados mentales que ellos mismos
se golpean en la placa de aluminio de tu cortex cerebral…
Y tu mente…
Cesa de seguir intentando luchar…
No existe un hueco vacío en ella que no esté ocupado…
No existe un segundo de tu día en que no pare de pensar…
No existe forma humana de liberarse de ese pensamiento…
Solo tienes que apagar el fuego,
pero no puedes hacerlo.
Sabes que es lo que más deseas,
pero va a acabar contigo…
Cada vez más presión,
cada instante más rápido fluyen en tu cabeza…
Sabes que va a llegar...
la válvula va a empezar a chillar…
lo sabes…
se acerca…
más presión…
…
Calma, vale la pena…
Relaja, todo llegará...
en la que los pensamientos no paran de hervir,
de aquí para allá,
de un lado de mi conciencia hasta el opuesto.
Un baile de átomos que no cesan de girar
a velocidades estratosféricas,
con un orden definido
que a simple vista no puedes descifrar.
Y cada vez giran más rápido,
cada vez ocupan más parte de tu actividad mental.
Estados mentales que ellos mismos
se golpean en la placa de aluminio de tu cortex cerebral…
Y tu mente…
Cesa de seguir intentando luchar…
No existe un hueco vacío en ella que no esté ocupado…
No existe un segundo de tu día en que no pare de pensar…
No existe forma humana de liberarse de ese pensamiento…
Solo tienes que apagar el fuego,
pero no puedes hacerlo.
Sabes que es lo que más deseas,
pero va a acabar contigo…
Cada vez más presión,
cada instante más rápido fluyen en tu cabeza…
Sabes que va a llegar...
la válvula va a empezar a chillar…
lo sabes…
se acerca…
más presión…
…
Calma, vale la pena…
Relaja, todo llegará...
15.10.13
Hoy empiezo a vivir sin ti
Hoy pongo punto y final en esta historia.
Estas serán las últimas palabras que escribo,
las últimas que sangro,
las últimas que grito y derramo por ti.
No es un digno epitafio,
Es difícil de asumir,
mi subconsciente se niega a aceptarlo,
a darse por vencido,
a dejar de pensar en ti,
aunque sea para obligarse a ignorarte...
Me has mentido,
me has utilizado,
me has ignorado,
me has dejado tirada.
Me has tratado como una colilla,
has interpretado mi prudencia como ignorancia...
y mi bondad como idiotez,
has masacrado mis mejores sentimientos,
te has burlado de mi infinita paciencia,
te has reído en mi cara de tus desagradables fechorías...
Has prendido mis buenas intenciones,
las has dejado arder a tu antojo,
has tomado su calor cuando más frío hacía,
y has pisoteado mis brasas con saña,
viendo como se consumían bajo tu inexpresiva mirada.
Me encantaría odiarte desde mis entrañas,
me encantaría borrarte de mi vida en un soplido,
me encantaría ser inmune a tus envenenadas carantoñas...
No he sabido serlo,
tal vez no me lo he propuesto desde el fondo de mi alma,
desde cada uno de los milímetros de mi piel.
Ya está bien...
no voy a dejarme pisotear por nadie...
¡Hoy empiezo a vivir sin ti!
Estas serán las últimas palabras que escribo,
las últimas que sangro,
las últimas que grito y derramo por ti.
No es un digno epitafio,
es simplemente la cosecha de aquello que año tras año has cultivado.
Es difícil de asumir,
mi subconsciente se niega a aceptarlo,
a darse por vencido,
a dejar de pensar en ti,
aunque sea para obligarse a ignorarte...
Me has mentido,
me has utilizado,
me has ignorado,
me has dejado tirada.
Me has tratado como una colilla,
has interpretado mi prudencia como ignorancia...
y mi bondad como idiotez,
has masacrado mis mejores sentimientos,
te has burlado de mi infinita paciencia,
te has reído en mi cara de tus desagradables fechorías...
Has prendido mis buenas intenciones,
las has dejado arder a tu antojo,
has tomado su calor cuando más frío hacía,
y has pisoteado mis brasas con saña,
viendo como se consumían bajo tu inexpresiva mirada.
Me encantaría odiarte desde mis entrañas,
me encantaría borrarte de mi vida en un soplido,
me encantaría ser inmune a tus envenenadas carantoñas...
No he sabido serlo,
tal vez no me lo he propuesto desde el fondo de mi alma,
desde cada uno de los milímetros de mi piel.
Ya está bien...
no voy a dejarme pisotear por nadie...
¡Hoy empiezo a vivir sin ti!
Sigo pensando lo mismo...
Aún recuerdo aquel día en que me dijeron:
- El día que te enamores de verdad, lo sabrás. -
A lo que yo respondía:
- Lo sé, me he enamorado de verdad. -
Once largos años y dos meses han pasado desde aquel día...
Once años de idas y venidas, de kilómetros de indiferencia separando nuestras vidas, que paralelas transcurrían viajando por diferentes paisajes, bañados por diferentes amaneceres, guiados por pensamientos que pretendían olvidar un cruce de miradas que jamás desaparecerá de mi mente.
Fueron nueve años desde aquel instante hasta que tus labios voluntariamente decidieron rozar los míos, parar en ese stop y permitir que nuestras carreteras se cruzaran en un insignificante segundo.
- Pellizcame por favor - te dije.
- ¿Por qué? - no entendías a qué venía eso.
- No puedo creer que esto sea cierto, dime que no estoy soñando...
Qué difícil fue vivir con ello en mis espaldas...
Vivir del recuerdo de un instante llamado a no volver a repetirse nunca jamás...
Cargar con ese lastre a mis espaldas, y volver a una vida errante buscando en cada una de las miradas un reflejo de tu paz, tu guerra, tus incoherencias...
En un amago de suicidio provoque que tus palabras cobraran vida, esas, que jamás se habían pronunciado.
Ese salto al vacío supuso la caída más grande de toda mi vida.
Tuve que buscar motivos para poder olvidarte, sacar tus defectos a la luz y vivir odiándote gracias a ellos.
Llegó la paz en mi vida...
Mis días de vivir aparte de ti fueron una efímera realidad...
Llegó ese momento en que quisiste acercarte a mi, invadiste todo mi terreno, mi mente, mi alma, mis palabras...
Han sido once años de incertidumbres que siguen marcando el rumbo de una vida con una única conclusión que jamás podré evitar...
Besos de diferentes labios hemos besado, otras caricias han rozado nuestro cuerpo... pero a pesar de todo ello...
Sigo pensando lo mismo.
- El día que te enamores de verdad, lo sabrás. -
A lo que yo respondía:
- Lo sé, me he enamorado de verdad. -
Once largos años y dos meses han pasado desde aquel día...
Once años de idas y venidas, de kilómetros de indiferencia separando nuestras vidas, que paralelas transcurrían viajando por diferentes paisajes, bañados por diferentes amaneceres, guiados por pensamientos que pretendían olvidar un cruce de miradas que jamás desaparecerá de mi mente.
Fueron nueve años desde aquel instante hasta que tus labios voluntariamente decidieron rozar los míos, parar en ese stop y permitir que nuestras carreteras se cruzaran en un insignificante segundo.
- Pellizcame por favor - te dije.
- ¿Por qué? - no entendías a qué venía eso.
- No puedo creer que esto sea cierto, dime que no estoy soñando...
Qué difícil fue vivir con ello en mis espaldas...
Vivir del recuerdo de un instante llamado a no volver a repetirse nunca jamás...
Cargar con ese lastre a mis espaldas, y volver a una vida errante buscando en cada una de las miradas un reflejo de tu paz, tu guerra, tus incoherencias...
En un amago de suicidio provoque que tus palabras cobraran vida, esas, que jamás se habían pronunciado.
Ese salto al vacío supuso la caída más grande de toda mi vida.
Tuve que buscar motivos para poder olvidarte, sacar tus defectos a la luz y vivir odiándote gracias a ellos.
Llegó la paz en mi vida...
Mis días de vivir aparte de ti fueron una efímera realidad...
Llegó ese momento en que quisiste acercarte a mi, invadiste todo mi terreno, mi mente, mi alma, mis palabras...
Han sido once años de incertidumbres que siguen marcando el rumbo de una vida con una única conclusión que jamás podré evitar...
Besos de diferentes labios hemos besado, otras caricias han rozado nuestro cuerpo... pero a pesar de todo ello...
Sigo pensando lo mismo.
17.9.13
Una vez más...
Buuf... miedo me da hacer el análisis anual...
y darme cuenta de que los treinta empiezan pasar...
y todo sigue igual...
y cada día avanzar supone subir una cuesta más escarpada...
y cada noche vuelves a meterte en la cama con las mismas incertidumbres...
y cada mañana vuelves a constatar que definitivamente te has vuelto a equivocar...
y que gracias a lo que haya que agradecerse sigues teniendo salud para volver a luchar con todas tus fuerzas...
y que algunos de tus miedos cada día son menos importantes...
y que esos amig@s que siempre han estado (de verdad) siguen estándolo...
y que has conocido a gente que vale la pena...
y vuelves a tener que soplar velas...
y esas personas volverán a olvidarse de ello...
y tal vez otras en esta ocasión no se olvidarán...
y te alejarás un poco más de la edad que sientes que tienes...
y que realmente llevarás una vida de chiquilla en un DNI de adulta...
y que eso te da igual, porque al fin y al cabo es lo que quieres...
y que lo que ha estado en tu mente, sigue estando...
y no sabes si debería estar...
y volverás a besar a toda tu familia...
y volverás a pensar, espero que no sea la última...
y volverás a meterte en la cama con un año menos, para despertar con uno más...
y abrirás los ojos con ese nudo en el estómago de quien espera lo que no va a ocurrir...
y tal vez llegue un ada madrina y suceda...
y te alegrarás de haber estado divagando de nuevo como cuando tenías la edad que sientes...
y verás que cada vez dedicas menos tiempo a ello...
y ...
volverás a decir: este año va a ser el mío...
y...
volverás a desear poder corroborarlo el 17 de septiembre del año siguiente...
7.7.13
Ladrones de sonrisas
Me habéis robado las sonrisas,
me habéis desgajado el alma,
con cada uno de vuestros desdenes,
de vuestros absurdos reproches.
Me absorbéis la alegría,
deshidratáis las ganas,
con vuestra máscara de indiferencia,
con cada una de vuestras palabras.
Cada mañana un nuevo renacer,
un nuevo despertar hastiado
de saber que todo volverá a ser un calco del ayer,
un calco que día tras día me consume y me desgasta,
a pesar de que mi subconsciente
lucha por resurgir del polvo de sus cenizas,
colocar una sonrisa que disimule mi apatía,
mis ganas de emigrar,
de gritar,
de disfrutar como siempre he hecho,
de poder ser yo misma,
y que me permitan serlo.
me habéis desgajado el alma,
con cada uno de vuestros desdenes,
de vuestros absurdos reproches.
Me absorbéis la alegría,
deshidratáis las ganas,
con vuestra máscara de indiferencia,
con cada una de vuestras palabras.
Cada mañana un nuevo renacer,
un nuevo despertar hastiado
de saber que todo volverá a ser un calco del ayer,
un calco que día tras día me consume y me desgasta,
a pesar de que mi subconsciente
lucha por resurgir del polvo de sus cenizas,
colocar una sonrisa que disimule mi apatía,
mis ganas de emigrar,
de gritar,
de disfrutar como siempre he hecho,
de poder ser yo misma,
y que me permitan serlo.
Sobraban las palabras...
Sobraban las palabras...
Tus silencios hablaban en mis labios
recitando deseos entre mis contornos.
Tus manos borraban la espera,
dibujando su pasión entre mis anhelos.
Sobraban las palabras...
Solo había que sentir...
Tus silencios hablaban en mis labios
recitando deseos entre mis contornos.
Tus manos borraban la espera,
dibujando su pasión entre mis anhelos.
Sobraban las palabras...
Solo había que sentir...
Deseo...
Te tengo frente a mi,
desnudo de toda muestra de civilización...
Tu y yo,
mis manos... y tus contornos,
dispuestos a recibirme,
a sentirme,
a disfrutarme,
a esperar mis sutiles caricias
que hoy fluyen sin trabas,
sin reparos...
sin control.
Yo y tu,
mi corazón palpita anhelante,
mis manos quieren sentir de nuevo,
mis sentimientos vuelven a hervir,
en un baile de burbujas que no cesa de brotar.
Vuelvo a sentirte llenándome,
ocupando mi ser,
despertando mi yo más puro.
Mi voz grita sin medida
manchando con trazos de mi sangre
manchando con trazos de mi sangre
cada una de tus impolutos contornos.
Inquietud,
encontrarte de nuevo...
Necesidad,
de sentirme llena de ti...
Egoismo,
de retenerte en mi ser...
Placer,
utilizarte a mi antojo...
Deseo,
tenerte junto a mi...
Blanco...
Blanco impoluto frente a mi,
la más virgen de las nieves
encima de mis pensamientos,
por debajo de mis raíces,
respiro hondo...
El blanco invade mi mente,
mis palabras,
cada una de las caricias sobre el teclado.
Solo queda eso...
Blanco...
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