Las lágrimas de un corazón herido no se curan con medicamentos.
Las acciones repentinas siempre traen consecuencias inesperadas.
Jamás actúes
sin pensar en el prójimo,
las lágrimas de sus heridas
no podrás curarlas
con cuatro disculpas.
13.5.09
21.4.09
Subjetividades
Pomposas borlas azules
rebotando en las brisas de aire.
Afiladas agujas verdes,
amenazando tu mirada.
Incoloros átomos
filtrandose por mis pulmones.
Resbalando por gelatinosas
rojas y ondulantes superficies.
rebotando en las brisas de aire.
Afiladas agujas verdes,
amenazando tu mirada.
Incoloros átomos
filtrandose por mis pulmones.
Resbalando por gelatinosas
rojas y ondulantes superficies.
16.4.09
Ángeles
Cada día tu mirada,
con las ventanas de par en par.
Tus manos y tus abrazos,
tan próximos y cercanos a mi.
Me envuelves en tus caricias,
me cuidas de brisas heladas.
Eres el ángel que me cuida...
Todos tenemos alguno...
Yo tengo el mío muy cerca!
con las ventanas de par en par.
Tus manos y tus abrazos,
tan próximos y cercanos a mi.
Me envuelves en tus caricias,
me cuidas de brisas heladas.
Eres el ángel que me cuida...
Todos tenemos alguno...
Yo tengo el mío muy cerca!
6.4.09
Cruje, se retuerce
cruje
se retuerce
en fina arena
se desangra
antes vivo
ahora estiado
un páramo
el viento lo esparce
motas insignificantes
rodando entre el viento
se retuerce
en fina arena
se desangra
antes vivo
ahora estiado
un páramo
el viento lo esparce
motas insignificantes
rodando entre el viento
4.4.09
Arena blanca
Letras vacias
agrupadas por el azar
carentes de voluntad
sin connotación
ni doble sentido.
Arena blanca sin manchar
los surcos se desdibujan
y las pisadas
parecen levitar
en la ausencia.
agrupadas por el azar
carentes de voluntad
sin connotación
ni doble sentido.
Arena blanca sin manchar
los surcos se desdibujan
y las pisadas
parecen levitar
en la ausencia.
Etiquetas:
azar levitar arena surcos
2.4.09
Pudimos detener el tiempo
Pudimos detener el tiempo
en medio del frío y la lluvia.
Pudimos sentir de nuevo
revivir miradas furtivas.
Peones y alfiles nos divisaban
desde las almenas de las caidas torres.
Mientras las dos coronas bailaban
estrenando trajes de blanco y negro azabache.
Pudimos detener el tiempo,
volver a vivir una hora.
Silencios, miradas, y risas...
El tiempo nos abandonó,
o tal vez nosotros lo olvidamos...
en medio del frío y la lluvia.
Pudimos sentir de nuevo
revivir miradas furtivas.
Peones y alfiles nos divisaban
desde las almenas de las caidas torres.
Mientras las dos coronas bailaban
estrenando trajes de blanco y negro azabache.
Pudimos detener el tiempo,
volver a vivir una hora.
Silencios, miradas, y risas...
El tiempo nos abandonó,
o tal vez nosotros lo olvidamos...
Etiquetas:
tiempo azabache alfiles peones
31.3.09
Mi pequeñín...
Mi pequeñín...
olvidado en el rincón de los pensamientos olvidados...
absorvido por esos dos grandes colosos...
Migajas en su plato,
palabras precocinadas,
alimentándose de las sobras de la inspiración.
No me lo tengas en cuenta,
pues jamás te abandonaré.
Mi pequeñín...
olvidado en el rincón de los pensamientos olvidados...
absorvido por esos dos grandes colosos...
Migajas en su plato,
palabras precocinadas,
alimentándose de las sobras de la inspiración.
No me lo tengas en cuenta,
pues jamás te abandonaré.
Mi pequeñín...
27.2.09
Por la rendija del constipado
Aquí me encuentro...
oteando por la rendija de un constipado...
sus entrañas,
introspectando su mente,
su voluntad,
el control que ejerce sobre mi...
Mi cuerpo:
Un lastre de hormigón.
Un peluche dejado caer.
Mis piernas:
Me arrastran, me retienen.
No me dejan flotar, ni correr.
Mi mente:
Lenta como un coche que no avanza sobre el hielo.
Luchando por intentar hablar, flotar, saltar, resurgir...
No puedo más...
Dejadez...
La culpa: el frío y los excesos...
oteando por la rendija de un constipado...
sus entrañas,
introspectando su mente,
su voluntad,
el control que ejerce sobre mi...
Mi cuerpo:
Un lastre de hormigón.
Un peluche dejado caer.
Mis piernas:
Me arrastran, me retienen.
No me dejan flotar, ni correr.
Mi mente:
Lenta como un coche que no avanza sobre el hielo.
Luchando por intentar hablar, flotar, saltar, resurgir...
No puedo más...
Dejadez...
La culpa: el frío y los excesos...
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constipado,
dejadez,
introspectando,
oteando,
rendija
24.2.09
"El odio como motivación"
Que nick más adecuado...
Nunca odiamos simplemente,
El odio te incita,
te induce,
te arrastra hasta conseguir
que hagas lo que él mismo pretende.
Acaba dominandote a ti y a tus pensamientos,
Se convierte en el inspirador de tus actos,
en el protagonista de tus sentimientos,
en la única motivación que encuentran tus finalidades.
Te hace sentir grande, poderoso...
pero realmente solo eres una escoria fruto de sus cenizas.
Solo eres las migajas de su ardiente furor.
Acabas convirtiéndote en el odio mismo,
y eso...
Te impide ser feliz sin que seas consciente de ello.
Nunca odiamos simplemente,
El odio te incita,
te induce,
te arrastra hasta conseguir
que hagas lo que él mismo pretende.
Acaba dominandote a ti y a tus pensamientos,
Se convierte en el inspirador de tus actos,
en el protagonista de tus sentimientos,
en la única motivación que encuentran tus finalidades.
Te hace sentir grande, poderoso...
pero realmente solo eres una escoria fruto de sus cenizas.
Solo eres las migajas de su ardiente furor.
Acabas convirtiéndote en el odio mismo,
y eso...
Te impide ser feliz sin que seas consciente de ello.
12.2.09
Nuestro tiempo pasó
Ya ha pasado nuestro tiempo,
el del amor a primera vista,
el de los amores platónicos
y las lágrimas resbalando por las mejillas,
el momento de los versos románticos,
el de las palabras bonitas,
la época de los truanes y las doncellas,
los mitos y los corceles,
ya no hay sueños inalcanzables,
ni anhelos que hagan volar la conciencia.
No entienden nuestro lenguaje,
ya nadie palpita en verso,
y a veces la prosa es demasiado extensa
para recorrer tan solo dos pueblos.
Todo aquello pasó, nadie lanza atrás la vista.
el del amor a primera vista,
el de los amores platónicos
y las lágrimas resbalando por las mejillas,
el momento de los versos románticos,
el de las palabras bonitas,
la época de los truanes y las doncellas,
los mitos y los corceles,
ya no hay sueños inalcanzables,
ni anhelos que hagan volar la conciencia.
No entienden nuestro lenguaje,
ya nadie palpita en verso,
y a veces la prosa es demasiado extensa
para recorrer tan solo dos pueblos.
Todo aquello pasó, nadie lanza atrás la vista.
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