21.4.09

Subjetividades

Pomposas borlas azules
rebotando en las brisas de aire.
Afiladas agujas verdes,
amenazando tu mirada.
Incoloros átomos
filtrandose por mis pulmones.
Resbalando por gelatinosas
rojas y ondulantes superficies.

16.4.09

Ángeles

Cada día tu mirada,
con las ventanas de par en par.

Tus manos y tus abrazos,
tan próximos y cercanos a mi.

Me envuelves en tus caricias,
me cuidas de brisas heladas.

Eres el ángel que me cuida...
Todos tenemos alguno...

Yo tengo el mío muy cerca!

6.4.09

Cruje, se retuerce

cruje
se retuerce

en fina arena
se desangra

antes vivo
ahora estiado

un páramo
el viento lo esparce

motas insignificantes
rodando entre el viento

4.4.09

Arena blanca

Letras vacias
agrupadas por el azar
carentes de voluntad
sin connotación
ni doble sentido.

Arena blanca sin manchar
los surcos se desdibujan
y las pisadas
parecen levitar
en la ausencia.

2.4.09

Pudimos detener el tiempo

Pudimos detener el tiempo
en medio del frío y la lluvia.
Pudimos sentir de nuevo
revivir miradas furtivas.

Peones y alfiles nos divisaban
desde las almenas de las caidas torres.
Mientras las dos coronas bailaban
estrenando trajes de blanco y negro azabache.

Pudimos detener el tiempo,
volver a vivir una hora.

Silencios, miradas, y risas...

El tiempo nos abandonó,
o tal vez nosotros lo olvidamos...

31.3.09

Mi pequeñín...

Mi pequeñín...
olvidado en el rincón de los pensamientos olvidados...
absorvido por esos dos grandes colosos...

Migajas en su plato,
palabras precocinadas,
alimentándose de las sobras de la inspiración.

No me lo tengas en cuenta,
pues jamás te abandonaré.

Mi pequeñín...

27.2.09

Por la rendija del constipado

Aquí me encuentro...
oteando por la rendija de un constipado...
sus entrañas,
introspectando su mente,
su voluntad,
el control que ejerce sobre mi...

Mi cuerpo:
Un lastre de hormigón.
Un peluche dejado caer.

Mis piernas:
Me arrastran, me retienen.
No me dejan flotar, ni correr.

Mi mente:
Lenta como un coche que no avanza sobre el hielo.
Luchando por intentar hablar, flotar, saltar, resurgir...
No puedo más...
Dejadez...

La culpa: el frío y los excesos...

24.2.09

"El odio como motivación"

Que nick más adecuado...
Nunca odiamos simplemente,
El odio te incita,
te induce,
te arrastra hasta conseguir
que hagas lo que él mismo pretende.
Acaba dominandote a ti y a tus pensamientos,
Se convierte en el inspirador de tus actos,
en el protagonista de tus sentimientos,
en la única motivación que encuentran tus finalidades.
Te hace sentir grande, poderoso...
pero realmente solo eres una escoria fruto de sus cenizas.
Solo eres las migajas de su ardiente furor.
Acabas convirtiéndote en el odio mismo,
y eso...

Te impide ser feliz sin que seas consciente de ello.

12.2.09

Nuestro tiempo pasó

Ya ha pasado nuestro tiempo,
el del amor a primera vista,
el de los amores platónicos
y las lágrimas resbalando por las mejillas,

el momento de los versos románticos,
el de las palabras bonitas,
la época de los truanes y las doncellas,
los mitos y los corceles,
ya no hay sueños inalcanzables,
ni anhelos que hagan volar la conciencia.

No entienden nuestro lenguaje,
ya nadie palpita en verso,
y a veces la prosa es demasiado extensa
para recorrer tan solo dos pueblos.

Todo aquello pasó, nadie lanza atrás la vista.

9.2.09

Digno de mención

Este no va a ser un escrito poético, ni una reflexión, ni nada por el estilo, os voy a contar lo que me pasó el otro día.

Me fui por la mañana con mi novio a correr por el río, me llevé unas gafas de sol que me olvidé en el cesped.
No me di cuenta hasta que iba a comer, total que me tocó volver a buscarlas.
No había rastro de ellas, pregunté en todos los sitios que pude, y no habia rastro.
Total, que cuando ya me iba, con toda esperanza perdida, me junté subiendo las escaleras con un chico negro (hay muchos sentados en grupos en el río) que mira por donde, llevaba MIS gafas en la cabeza.
Yo ni corta ni perezosa le suelto: "OYE, Esas gafas son mías. Si si esas gafas, las que llevas..."
Se paró, le comenté todo, que había venido a buscarlas, y me preguntó "¿a qué hora?" las había perdido, se la dije; me preguntó "¿dónde?" las había perdido, se lo dije; y sin poner ningún pero, se las quitó de la cabeza y me las dió, después de regalarme una sonrisa... y decirme que un "compañero" se las había "dado".


Jamás habría esperado una reacción como esa...
No por ser negro... sino de ningún ser humano, y mucho menos de un español... me habría discutido hasta la saciedad que no eran mías...

Digno de mención, sin duda alguna.

No te conozco, pero de todas formas...

MUCHAS GRACIAS!